Reseña Histórica del Puerto de Comillas

El nombre de esta villa portuaria aparece ya en escrituras del siglo XI, aunque en su territorio se han hallado restos de un posible castro cántabro y vestigios de la dominación romana, entre los que destaca una explotación minera de aquella época y un ara dedicada al dios Júpiter.

Garcilaso de la Vega edificó a comienzos del siglo XIV una torre junto al surgidero de Comillas, presencia aprovechada por sus descendientes, los marqueses de Santillana, para señorializar el puerto y pretender romper el monopolio marítimo de San Vicente de la Barquera sobre aquel sector de costa. Emancipados del dominio señorial mediante el Pleito de los Valles, la villa pasó a formar parte de la realenga Provincia de Nueve Valles.

Los hombres de la villa de Comillas parece que comenzaron a practicar la pesca de forma significativa en el siglo XVI, ya que hasta entonces no les fue posible, dado que San Vicente de la Barquera disfrutaba del privilegio de hacerlo en exclusiva en la costa comprendida dos leguas al este y dos al oeste de su puerto. Las más antiguas ordenanzas de la Cofradía de Pescadores del Santo Cristo del Amparo de Comillas localizadas son del año 1522, revisadas y renovadas en 1611. Durante el siglo XVII Comillas se convirtió en la capital ballenera del Cantábrico, gracias a lo que la villa se pudo permitir costear la construcción de sus pintorescos muelles, la espléndida iglesia parroquial y la casa de ayuntamiento.

Los diputados  de Comillas se contaban entre los que acordaron constituir la Provincia de Cantabria en 1778. La villa de Comillas, con el concejo de Ruiseñada, las aldeas de Rioturbio y Trasvía y otros barrios menores, formó parte hasta el siglo XIX del valle conocido como Alfoz de Lloredo, uno de los de la Merindad de Las Asturias de Santillana. En el Trienio Liberal fue cabeza del partido judicial de su nombre, aunque en 1835 pasó a formar parte del de San Vicente de la Barquera, donde aún permanece.