Reseña Histórica del Puerto de Santoña

En el monte Buciero, mole rocosa en el estuario del río Asón, que probablemente en otro tiempo fuera isla, se han encontrado algunos abrigos con yacimientos arqueológicos prehistóricos, mientras que, junto a la iglesia parroquial, se ha excavado un vertedero con materiales romanos. De los albores de la Edad Media data el monasterio de Santa María de Puerto, que para el siglo XI ya había logrado una notable expansión. Por donación real pasó a convertirse, durante la centuria siguiente, en priorato del abadengo de Nájera. Retornado el puerto a la condición de realengo en 1579 con intervención de Felipe II, ese mismo año firmó con la Merindad de Trasmiera carta de hermandad, junto con las villas de Argoños y Escalante.

Sabemos que los monjes del monasterio de Sta. Mª del Puerto ya percibían derechos por ballenas y pescados que capturaban los de Santoña en el siglo XII. No obstante, el privilegio exclusivo de Laredo para pescar entre el cabo Machichaco y la ría de Oriñón les impidió hasta el siglo XVII el ejercicio desahogado de la pesca. Fue entonces cuando crearon la Cofradía de Pescadores de Nuestra Señora del Puerto de Santoña. La pugna con Laredo por emanciparse de la jurisdicción marítima dio lugar a muchos conflictos y largos pleitos.

Santoña sufrió dos penosos ataques navales, con los consiguientes saqueos e incendios, en 1639 y 1719, así como la ocupación francesa durante la Guerra de la Independencia, lo que acabó por poner de manifiesto su alto valor estratégico, por lo que fue convertida en plaza fuerte durante el siglo XIX. Aquí nació el insigne piloto y capitán Juan de la Cosa, uno de los primeros descubridores y exploradores del continente americano.

El XIX fue testigo de la implantación en la villa de una importante industria conservera y del crecimiento espectacular de su flota. Los estatutos de pesca más viejos que hemos localizado datan de 1892, ya impresos. Hoy Santoña es el puerto pesquero más importante de la comunidad autónoma de Cantabria.

El concejo pasó a ser ayuntamiento constitucional en 1822, pero integrado en el partido de Laredo; en 1835 fue trasladado al de Entrambasaguas, donde permaneció durante cincuenta años. A partir de entonces es cabeza del partido judicial de su nombre. El término de este municipio es el mismo que anteriormente tuvo la Villa de Santoña, en los confines de la Merindad de Trasmiera.